Triple feminicidio en Cuyoaco: Madre e hijas secuestradas aparecen sin vida.
Lo que comenzó como una angustiante búsqueda para una familia de la región oriente del país ha culminado en un desenlace devastador. La noche de este domingo, el hallazgo de tres cuerpos en la franja fronteriza entre los estados de Tlaxcala y Puebla confirmó la muerte de una madre y sus dos hijas, quienes habían sido privadas de su libertad desde principios de este mes. El caso, que ha conmocionado a ambas entidades, pone de relieve la vulnerabilidad de las familias ante el crimen organizado en las zonas limítrofes.
Las víctimas, identificadas bajo los protocolos de ley como Félix N., de 42 años; Johana N., de 20; y una pequeña de tan solo 9 años, permanecían desaparecidas desde el pasado 4 de marzo. Aquella madrugada, sujetos armados irrumpieron con violencia en su domicilio ubicado en la comunidad de Guadalupe Victoria, perteneciente al municipio de Cuyoaco, Puebla, llevándoselas por la fuerza ante la mirada impotente de sus allegados.
El hallazgo en “La Caldera”
Cerca de las 19:30 horas de este domingo, una llamada anónima al número de emergencias 911 alertó sobre la presencia de restos humanos bajo un puente en el paraje conocido como “La Caldera”. Debido a la ubicación geográfica del sitio, situado exactamente en los límites territoriales entre Atltzayanca, Tlaxcala, e Ixtacamaxtitlán, Puebla, se generó una movilización inmediata de corporaciones de seguridad de ambos estados.
Elementos de la policía estatal de Tlaxcala y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) arribaron al sitio para acordonar la zona, encontrando una escena desgarradora. Los cuerpos presentaban un avanzado estado de descomposición. Según los primeros reportes, la menor de 9 años yacía a un costado de su madre, quien vestía un mallón azul y blusa a rayas rojas con blanco. Por su parte, la joven de 20 años fue localizada sin ropa y con signos de haber sido violentada por la fauna silvestre de la zona.
Cabe recordar que durante el secuestro original, los delincuentes también se llevaron a un bebé de apenas un año. Afortunadamente, el menor fue localizado con vida horas después de la privación de la libertad en un camino de terracería, siendo el único sobreviviente de aquel violento episodio inicial.
Jurisdicción y exigencia de justicia
El hallazgo provocó un despliegue masivo que incluyó a la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y policías de investigación de ambas entidades. Tras un proceso de diálogo para determinar la jurisdicción exacta del punto del hallazgo, se estableció que el terreno pertenecía técnicamente al estado de Puebla.
En consecuencia, fue el personal del Servicio Médico Forense (SEMEFO) y la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGEP) quienes se encargaron de ejecutar las diligencias correspondientes y el levantamiento de los cadáveres. A pesar de que se mantenía activa la carpeta de investigación FGEP/CDI/FEIDDFPDCP/DESAPARECIDOS-1/000272/2026, los protocolos de búsqueda no lograron rescatar a las víctimas con vida.
Este triple feminicidio ha encendido las alarmas de seguridad en la zona oriente de Puebla y los municipios colindantes de Tlaxcala. Las familias y la comunidad local exigen que el crimen no quede impune y que se identifique a los responsables de este acto de extrema violencia que ha dejado a una familia incompleta y a una región sumida en el luto.
