La Primaria Emiliano Zapata se muda a Loma Xicohténcatl entre críticas y expectativa
Lo que las autoridades presentan como un cambio necesario, para muchos padres de familia ha sido un proceso marcado por el desacuerdo y la imposición. La Secretaría de Educación Pública del Estado (SEPE) finalmente confirmó que pese a la negativa y dudas logísticas de los tutores, los alumnos de la primaria “Emiliano Zapata” deberán ocupar sus nuevas instalaciones en la colonia Loma Xicohténcatl este próximo 15 de abril.
Aunque el discurso oficial del titular de la dependencia, Homero Meneses Hernández, enfatiza una “coordinación estrecha”, lo cierto es que el traslado se da en un clima de escepticismo. Para los críticos del proyecto, este cambio de sede no solo es un movimiento de mobiliario, sino una alteración al entorno de aprendizaje que muchos tutores defendieron frente a las normativas de protección civil que justificaron el desalojo de su antiguo espacio.
Mudanza a marchas forzadas: ¿Responsabilidad oficial o de los padres?
El cronograma impuesto por la autoridad educativa deja poco margen de maniobra. El operativo de transición iniciará este 13 de abril, un proceso que se percibe apresurado ante la cercanía del regreso a clases. Sin embargo, lo que más ha llamado la atención es que, una vez más, el peso de la operatividad recae sobre la comunidad escolar.
Bajo el argumento de “consolidar un entorno propio”, la SEPE ha convocado a los padres de familia a jornadas de limpieza profunda y acomodo de mobiliario durante los días 13 y 14 de abril. Esta invitación a la participación “voluntaria” es vista por algunos sectores como una forma de trasladar la responsabilidad logística a los tutores, quienes ahora deben asegurar, con su propio esfuerzo, que los servicios de agua, luz y drenaje funcionen correctamente y que las aulas estén libres de polvo antes del lunes.
Espacios compartidos: El reto de la convivencia forzada
Otro punto de fricción es la confirmación de que el inmueble no será exclusivo para la “Emiliano Zapata”. En un afán de optimización de recursos, la infraestructura albergará también a la primaria “Ignacio Manuel Altamirano” en el turno vespertino.

Esta decisión de “uso compartido” ha generado dudas sobre la autonomía real de ambos planteles y la saturación de las áreas comunes como el comedor y los patios cívicos. Aunque se asegura que existen protocolos para evitar contratiempos, la convivencia forzada de dos comunidades educativas en un mismo espacio suele ser un foco de conflictos administrativos y logísticos que las autoridades aún deben demostrar que pueden gestionar.
Infraestructura: Una entrega con obras pendientes
A pesar de las promesas de vanguardia y seguridad estructural bajo lineamientos del INIFED, la SEPE admite que la obra se entrega con un avance del 95 por ciento. La justificación oficial es que el 5% restante corresponde a “detalles estéticos” que no interfieren con las clases; no obstante, entregar un plantel con trabajos pendientes sigue siendo un punto de crítica sobre la puntualidad y la planeación del proyecto.
Finalmente, la administración de la escuela queda vinculada al programa “La Escuela Tlaxcalteca”, donde nuevamente se delega en los Comités de Participación Escolar —es decir, en los padres— la supervisión y mantenimiento del edificio. En este escenario, el estreno de la nueva sede en la Loma Xicohténcatl parece ser más el inicio de una nueva etapa de exigencias ciudadanas que el cierre de una controversia.


