Tlaxcala, entre los estados con mayor índice de violencia obstétrica en México.
La atención a la salud materna en Tlaxcala enfrenta un desafío crítico de derechos humanos. De acuerdo con datos recientes analizados en el marco de un diálogo circular encabezado por autoridades estatales, la entidad se posiciona como uno de los puntos con mayor prevalencia de violencia obstétrica en el país. Óscar Xicohténcatl Pérez, presidente de la Comisión Estatal de Arbitraje Médico de Tlaxcala (CEAM), advirtió que esta problemática sigue siendo grave y afecta profundamente la integridad de las mujeres tlaxcaltecas.
Cifras de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) revelan una realidad alarmante: aproximadamente 4 de cada 10 mujeres que han pasado por un parto o cesárea en el estado han sido víctimas de algún tipo de maltrato. Se estima que más de 32 mil mujeres en la entidad han vivido situaciones de violencia durante la atención médica, siendo las jóvenes de entre 15 y 24 años el grupo más vulnerable.
Un panorama de invisibilidad y normalización
La violencia obstétrica no siempre se manifiesta de forma evidente, lo que contribuye a su normalización. Entre las prácticas más recurrentes documentadas en instituciones públicas como el IMSS, ISSSTE y hospitales estatales, así como en el sector privado, destacan:
- Maltrato físico y verbal: Gritos, humillaciones y regaños durante el proceso de labor.
- Procedimientos sin consentimiento: Realización de cesáreas innecesarias o imposición de fórmulas para recién nacidos sin autorización de la madre.
- Negligencia: Omisión de atención oportuna o falta de información clara sobre el estado de salud.
“Se trata de una violación a los derechos de las mujeres durante el embarazo, parto y puerperio que muchas veces pasa desapercibida debido a que estas conductas se han arraigado en el sistema de salud”, señaló Xicohténcatl Pérez.
Tlaxcala a la vanguardia: El primer Observatorio Nacional
Ante este escenario, el estado ha comenzado a implementar acciones legales y administrativas de gran calado. En mayo de 2023, el Congreso local aprobó reformas fundamentales para reconocer y sancionar la violencia obstétrica como un delito dentro del marco legal estatal.
Sin embargo, el anuncio más trascendente es la creación del primer Observatorio de Violencia Obstétrica en México, el cual iniciará operaciones formalmente este 2026. Este organismo será un esfuerzo interinstitucional único en su tipo, integrado por:
- La Secretaría de Salud del Estado.
- La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH).
- El Instituto Estatal de la Mujer (IEM).
- La Universidad Autónoma de Tlaxcala (UATx).
El objetivo central de este observatorio será visibilizar el problema mediante la generación de datos precisos y científicos, permitiendo el diseño de políticas públicas que garanticen un modelo de atención humanizada.
Hacia un modelo de atención digna
El titular de la CEAM subrayó que el sistema de salud estatal se encuentra en un proceso de transformación profunda. Con la mejora en infraestructura, el abastecimiento de insumos y la capacitación del personal, se busca erradicar las malas prácticas y asegurar que ninguna mujer en Tlaxcala vuelva a ser violentada en uno de los momentos más significativos de su vida.
La apuesta actual es clara: transitar de un sistema punitivo a uno preventivo y empático, donde el respeto a la autonomía y dignidad de la mujer sea la prioridad en todas las salas de maternidad del estado.
